Durante años de trabajo observando cuerpos, entendí algo fundamental:
El cuerpo no necesita ser corregido constantemente.
Necesita ser comprendido.
Cómo respiras, cómo te mueves, cómo te sostienes…
Todo forma parte de una misma organización.
Cuando esa organización no es eficiente:
Cuando el cuerpo se reorganiza:
Cada persona tiene una forma única de moverse.
Por eso, el trabajo comienza observando:
A partir de ahí, el proceso consiste en facilitar cambios que el cuerpo pueda integrar de forma natural.
No impongo una forma externa.
Creo las condiciones para que el cuerpo encuentre la suya.